Profesor y Decano Emérito,
José L. Martínez Picó
Páginas 46-50
El caso
de Ingeniería Electricista es interesante.
La matrícula total de estudiantes en
esa carrera del 1925-26 al 1933-34 lee: 4,2,2,5,2,5,12,22,47.
Ya en el informe de Horne para 1920-21 aparecía
un estudiante matriculado en Ingeniería
Electricista. Pero por años no aparece
un graduando en esa especialidad. A mi entender
los comienzos del departamento tienen un nombre:
Anton, y un año: 1928. Lo dice el mismo
profesor en su Síntesis Biográfica
en la última página de su libro
y cito: “Ha servido en esta institución
desde 1928, año en que viniera por primera
vez a Puerto Rico contratando como Instructor
de Electricidad.”
Dicho sea
de paso, al profesor Anton siempre se le conoció
como George F. Anton. La inicial es de Fotis,
nombre de origen griego. Anton nació
en Esparta, Grecia, en 1892. Su familia emigró
a Estados Unidos en 1895.
He mencionado
antes la importancia de los informes de Figueroa
para la historia del Colegio. Lo que dice el
informe de 1932-33 con respecto al Departamento
de Ingeniería Electricista, salpicado
de información obtenida personalmente
de una entrevista con el profesor Osvaldo Porrata
Doria el sábado, 18 de noviembre de 1995
y de mis recuerdos de los cursos de electricidad
que como estudiante de ingeniería química
de 1935 al 1939 tomé con este profesor
me permiten adentrarme en los orígenes
de ese departamento y hacer lo que me gustaría
poder hacer para cada una de las divisiones
de la institución. Así tendríamos
una más genuina Mirada
al Pasado.
Cito del
informe de 1932-33: “El Colegio viene ofreciendo
un curso en Ingeniería Electricista desde
su fundación. Muchos estudiantes se interesaron
en él para abandonarlo al poco tiempo
pues ni el carácter de la instrucción
que se daba ni el equipo con que se contaba
llenaban los requisitos necesarios... Debido
al interés del país en el desarrollo
de las fuentes fluviales, el consiguiente desarrollo
de energía eléctrica y a la concurrencia
profesional en el campo de la Ingeniería
Civil, resolvimos desarrollar este departamento
hasta llevarlo a un máximo de eficiencia
de acuerdo con nuestros medios. La reorganización
y desarrollo empezaron en 1929 y durante el
año actual tuvimos la satisfacción
de anunciar al país que nuestro curso
en el ramo había sido reconocido como
‘standard’ por el Instituto Americano de Ingenieros
Electricistas, la más alta expresión
de la ciencia y la técnica de ese ramo,
de América. El año pasado se graduaron
los primeros dos estudiantes. Este año
fueron tres y para el próximo hay siete
candidatos.”
Los graduandos
en 1932 fueron Julio Oms y Eduardo di Cristina.
Los tres de 1933 fueron José Gil Cardona,
José Lomba Arias y Osvaldo Porrata Doria.
Según
Osvaldo Porrata Doria el Departamento de Ingeniería
Electricista se fundó en 1931. Porrata
entró de instructor en el verano de 1934
a sustituir al profesor Anton quien salía
en uso de licencia hacia la Universidad de Columbia
donde obtendría su maestría en
1936. En ese verano renunció del departamento
Oscar Vere Garcés, instructor, graduado
de Cornell en 1925 para irse a la industria,
Porrata Doria ocupó su posición
y Braulio Dueño, B.S.E.E. Alabama 1930,
M.A. 1931, ocupa la plaza temporera en sustitución
de Anton.
Tengo que
detenerme ante las figuras de Porrata Doria,
de Dueño y de Wiewall, los maestros que
siguieron a Anton en el desarrollo del Departamento
de Ingeniería Electricista, departamento
que al fundarse en 1931 y por años fue
la máxima atracción de muchas
de las mentes más privilegiadas que han
pasado por el recinto como estudiantes. Ya vimos
cómo se unieron a la facultad Porrata
y Dueño en el 1934. Según Porrata,
Wiewall se había unido a la Facultad
de Ingeniería desde 1929. He tratado,
sin éxito, de conseguir un documento
que confirme esto pero en el informe que rinde
en junio de 1931 el decano Figueroa nos deja
saber que el claustro para 1930-31 consistía
de 23 personas a tiempo completo y uno, el profesor
Peña, a tiempo parcial de julio a diciembre.
Y añade, todas estas personas habían
servido a la institución por varios años...
excepto Rafael Rivera Valiente instructor de
botánica contratado al comenzar el año
1930-31 y Rafael A. Toro, profesor de patología
quien comenzara en enero de 1931. En el mismo
informe, en el párrafo sobre mejoramiento
profesional se deja saber que Wiewall estudió
en el verano de 1930 en la Universidad de Columbia.
De todo esto concluyo que es correcto decir
que Wiewall, quien eventualmente adquirió
su doctorado y por años desempeñó
posiciones administrativas de prestigio, como
ser el primer decano de Artes y Ciencias y el
primer decano de Asuntos Académicos,
formó parte del claustro desde 1929.
Braulio
Dueño Leary fue por algunos años
el segundo hombre en el Departamento de Ingeniería
Electricista. Su figura se agiganta en la huelga
de 1942 cuando como el veterano dentro de un
grupo de profesores jóvenes que se oponen
a una resolución del claustro en la que
pedía a los estudiantes que desistieran
de la huelga y regresasen a clases, logran derrotar
la misma promoviendo una reunión de los
“rebeldes” con el rector Benítez, quien
se traslada a Mayagüez para oír
sus reclamos. Se convierte Dueño en portavoz
del grupo, se refiere al incidente como “small
fray” y logran que don Jaime le dé la
razón. El estudiantado regresa a clases
en enero de 1943, habiendo perdido el primer
semestre del año académico 1942-43.
Entre enero y agosto de 1943 se recupera el
tiempo perdido. Joseph Axtmayer actúa
como decano de la Facultad de Ciencias (Matemáticas,
Física y Biología) recién
creada por la Ley de 1942, y como vicerrector,
Rafael Menéndez Ramos es decano de la
Facultad de Agricultura y Braulio Dueño
es designado decano de la Facultad de Ingeniería.
Posteriormente, al sustituir don Luis Stéfani
a Axtmayer como vicerrector, éste, Stéfani,
es designado decano de Ingeniería y Dueño
pasa a ser decano de la Facultad de Ciencias,
puesto que eventualmente desempeñó
el Dr. Wiewall hasta entrada la década
de los sesenta. La ley de 1942 señala
explícitamente que el vicerrector será
uno de los decanos del Colegio de Mayagüez.
Porrata
Doria, según se dijo antes y según
su propia narración, se gradúa
en 1933 y entra a formar parte del claustro
en el verano de 1934. En el verano de 1935 va
a estudiar a Rensselaer Polytechnic Institute
(Troy, N.Y., fundada en 1824). Terminará
su maestría en cuatro veranos sucesivos.
Poseía una de las mentes más ágiles
que han pasado por la institución. Fue
sucesor de Wiewall como director del Departamento
de Ingeniería Electricista, sirviendo
como tal por once años, cuando todas
las funciones aparte de la enseñanza
se desempeñaban ad honorem. Así
mismo estuvo a cargo del soterrado de las líneas
eléctricas en el campus. Fue de los que
ayudaron, también gratuitamente, en actividades
atléticas. Se ganó bien su posición
como uno de pionero en elevar el recinto a lo
que es hoy. La modalidad que siguió Porrata
en su carrera de empezar a enseñar sólo
con un bachillerato e ir a estudiar durante
los veranos a Estados Unidos hasta obtener la
maestría, pagándose el interesado
todos los gastos funcionó por varios
años y dio base en parte para la creación
de una facultad nativa por la cual había
abogado Barceló desde la presidencia
de la Junta de Síndicos en los años
veinte. Viéndolo en retrospección
tenía una ventaja. Daba al interesado
la oportunidad de descubrir si en verdad podía
enseñar y deseaba dedicar su vida a la
universidad mientras que a las autoridades le
permitía evaluar las potencialidades
del candidato como miembro del claustro. Esto
funcionó hasta que estalló la
Segunda Guerra Mundial el primero de septiembre
de 1939 y más tarde el ataque a Pearl
Harbor a principios de diciembre de 1941, lo
que
precipita la entrada de Estados Unidos en la
conflagración y ya, hasta agosto de 1945,
en que termina finalmente el conflicto tras
seis largos años de incertidumbre, y
dos bombas atómicas el 6 y 9 de dicho
mes.
En particular
quisiera referirme a Porrata como uno de los
puristas en el uso del español. Evidentemente
discípulo del profesor Cándido
Collac quien, según el informe anual
de 1931-32, se unió a la facultad en
ese año y era muy respetado por sus compañeros
del claustro e igualmente por los estudiantes,
Porrata insistía en sus clases el uso
correcto del idioma. Debe de haber sido Collac
el que alertó a Porrata que se debía
decir Ingeniería Electricista y no Ingeniería
Eléctrica como aún hoy hay quien
se refiere a esa carrera.
Volviendo
a las tablas del último informe del decano
Figueroa, con los datos para el año 1933-34
añadidos, se nota cómo toma auge
el Departamento de Ingeniería Electricista
ahora con un total de 47 estudiantes. Lo supera
sólo el Departamento de Ingeniería
Mecánica con 70. Se descontinúa
la práctica de ofrecer un primer año
común para todos los estudiantes de ingeniería,
después de tratar por cuatro años,
práctica que eventualmente reaparece.
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